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Nadal y Djokovic, Australia 2012, lecciones empresariales.

A aquellos que vimos las casi seis horas de partido en la final del Open de Australia, se nos quedó, valga la expresión, la piel de gallina. Casi seis horas de partido, el Grand Slam más largo de la história. Si uno sigue de cerca la historia de estos dos Titanes, se da cuenta, al poco, de que el éxito no llega por casualidad, sino que es más bien el fruto de una lucha contra sí mismo, repleta de continuas idas y venidas, obstinaciones y dificultades. ¿Cuánto podemos aprender las empresas y profesionales de todo esto?

Si ganó Nadal o Djokovic, fue secundario (no para ellos evidentemente), lo importante fue la demostración de capacidad, aguante, resistencia frente a la adversidad de cada uno. Hay que estar muy preparado psicológicamente para no venirse abajo ante un golpe maestro de cualquiera de los dos. Rafa dice “Los partidos de tenis se deciden en los grandes puntos, la diferencia entre la victoria y la derrota, no radica en la fuerza física ni en la capacidad innata, sino en tener un plus psicológico”. Y eso es lo que pudimos comprobar ayer, sólo que el plus era tan pequeño que los aficionados, casi no lo pudimos diferenciar. ¿Cuál es tu plus psicológico?

En estos tiempos, más que nunca, hay que entrenarse para dar ese plus psicológico, una organización, un equipo que pierde un poco de moral, está muy cerca de perder también “el partido”. Se ha hablado mucho de exceléncia en las empresas, la excelencia, no tiene nada que ver con la perfección, está más relacionada, con ese plus psicológico, no importa las veces que te hayas caído, importan sólamente las que te hayas levantado. Ayer Rafa se cayó muchas veces. Sólo había que ver la cara de decepción, tan extraña de ver en Rafa, entrenado para no mostrar más que las emociones necesarias en un partido y así no dar ánimos a su adversario, pero siempre se levantó.

Hace unos instantes me llamaba mi amigo Mauro Rabadán, ex-Retail Manager de Manterol y fundador del proyecto Notoolate, me transmitía algunas palabras que quiero recordar y que también van enlazadas al épico partido ayer.

“Ahora es el momento, en lugar de pensar que ya no pueden más, que ya llevan cuatro años de crisis, sólo aquellas empresas que piensen que ahora es el momento conseguirán tener éxito”.

“Cuanto más oscuro está, es el momento más difícil, porque cuesta todavía más creer que ahora es el momento”.

Estoy al 100% de acuerdo con Mauro, con Nadal, Djokovic y con muchos otros que piensan cada día que los momentos más fríos de la noche son los que preceden al amanecer, que cuanto más oscuro está el tunel, más cerca está su salida. Conviene entrenar nuestra mente para todo tipo de retos, te aconsejo una fórmula que me funciona, los retos deportivos. Cuando realizamos algún tipo de reto deportivo interesante (es decir que nos ponga a prueba de verdad), entrenamos a nuestra mente y cuerpo para la etapa más difícil de la carrera, para el punto más difícil del partido. En el 2002, empecé una lista de retos deportivos que espero no acabar nunca, me han ayudado a incrementar mi capacidad frente a la adversidad, conocer mundo y personas de lo más interesantes, y desarrollar algo más el “espíritu Nadal – Djokovic” que todos llevamos dentro. Rutas en bici como el Camino de Santiago, Camino del Norte, Ruta de la plata, o a pié como la travesía pirenáica Cabo Higuer – Roncesvalles 99kms en tres días. En el 2012 me espera “Madrid Km.0 – Valencia”, cuatro días de MTB por camino que espero empezar pronto. No importa tu nivel, no importa tu experiencia, siempre te puedes poner a prueba psicológicamente para llegar un poco más lejos.

Aquellas empresas que tengan ese plus psicológico, o esas “pulgadas” como decía Al Pacino en el mítico discurso a sus jugadores: “La vida es cuestión de pulgadas”, tendrán más oportunidades.

¿Cuál es tu reto 2012?

 

 

 

 

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Rafa – Mi historia

Este es el último libro que ha caido en mis manos, después de una recomendación de mi amigo José Juan Agudo. En tres días he devorado sus 300 páginas las cuales nos hablan de la vida hasta hoy de Rafa Nadal, en primera persona.

Un relato asombroso, lleno de vivencias significativas que han hecho posible que hayamos visto a uno de los tenistas más luchadores de todos los tiempos. Nos habla con todo detalle de como fue su infancia, de su tío Toni, su entrenador desde bien pequeño, y relata con minuciosidad exquisita la final contra Federer en Wimbledon 2008, apasionante! . Circunscribe una y otra vez ideas como que la unidad de la familia es fundamental para su éxito, que la humildad es algo completamente necesario para estar ahí arriba, que el aguante o resistencia es algo que todos necesitamos hoy día si queremos conseguir lo que deseamos.

Reflexionando al leer sus hojas, me planteo ¿Qué podríamos llevar a nuestras empresas de la vida de Rafa? ¿qué aprendizajes sacamos de la vida deportiva de Rafa? Sin duda con lo que más me quedo, es con su capacidad de aguantar, de no darse por vencido, de seguir peleando cada punto como si fuera el último.

Ahí van algunas frases que he subrayado en el libro y que me gustaría compartir contigo:

“La familia inmediata, la familia extensa y el equipo profesional (que también es mi familia) forman tres círculos concéntricos alrededor de mi. No sólo me arropan y protegen del peligroso bullicio que distrae y que siempre viene con dinero y fama; entre todos crean el entorno de afecto y confianza que necesito para que florezca mi talento”(Rafa Nadal)

“Cuanto más arriba estás, más obligación tienes de tratar a la gente con respeto, es más importante ser buena persona que buen jugador”(Toni Nadal)

“La mente puede vencer a la materia, y cuando quieres algo con mucha intensidad, ningún sacrificio es demasiado grande” (Rafa Nadal)

“La diferencia entre la victoria y la derrota no radica en la fuerza física ni en la capacidad innata, sino en un plus psicológico” (Rafa Nadal)

“No había tiempo que perder y desde entonces aprovecharía sin titubear todas las oportunidades que me salieran al paso. Porque desde aquel instante comprendí que ya no podía estar totalmente seguro de que el partido que estaba jugando no fuera a ser el último. Había estado muy cerca de la muerte tenística; había mirado a la cara al fin de mi trayectoria profesional y la experiencia, aunque espantosa, me había fortalecido mentalmente, me había hecho comprender que la vida, cualquier vida, es una carrera contra el tiempo”.

Nos vemos en la pista.Un abrazo.

César Piqueras.