Archivo del sitio

Las 10 cosas que debes saber para dirigir equipos

1. Tendrás que crear una actitud favorable en el equipo. Normalmente tendemos a etiquetar a los equipos, “motivados”, “poco implicados”, y un largo etc…. sin embargo, se demuestra que un equipo responde a su líder en una gran medida, es decir, que el propio líder crea un sentimiento en el equipo mediante su actitud y comportamiento. Hay un dicho que dice “Los comportamientos que encuentras son un reflejo de tu actitud”. Los grandes líderes crean a su alrededor una actitud que favorece que el equipo y las personas consigan resultados.

2. Tendrás que hacer que otros consigan resultados. Los resultados no los consigues por ti mismo, los consigue tu equipo. De forma que tendrás que conseguir resultados a través de las personas, lo que quiere decir que tendrás que conocer como hacemos las personas para conseguir resultados, de qué depende nuestra motivación, implicación y actitud.

3. Tendrás que tomar decisiones difíciles. Es parte de tu trabajo y está incluido dentro de las funciones de tu puesto. Si no estás dispuesto a hacerlo, estarás poniendo en peligro al equipo al completo. La responsabilidad es respons-habilidad o HABILIDAD para RESPONDER

4. Tendrás que orientarte a la acción. Las estructuras se aplanan, de nada sirve ser un líder reflexivo, que no se pone manos a la obra para conseguir un objetivo en el menor tiempo posible. La reflexión es necesaria, pero te van a valorar por tu capacidad de conseguir objetivos.

5. Tendrás que lidiar con la complejidad. A medida que el mundo avanza, todo ocurre más rápido y se hace más complejo. Mientras que antes la complejidad y los procesos de cambio eran puntuales, ahora son la constante. Si estás dispuesto a estar en constante cambio y a navegar en aguas turbulentas, esto es lo tuyo.

6. Tendrás que autorregularte. El líder de un equipo en algunas ocasiones encuentra soledad, desánimo y además no tiene ningún hombro sobre el que llorar, esto hace que la capacidad del líder para autorregularse tiene que ser mayor. Aunque hay que evitar la conocida “soledad del líder”, si es cierto que tu rol te puede hacer ser percibido de forma diferente y tienes que ser consciente de esto.

7. Tendrás que orientarte al desarrollo. De nada sirve que en tu equipo las personas hagan lo que tu les dices si en realidad no tienen la autonomía, ni posibilidades de desarrollo. El equipo es más potente que la suma de las partes, los equipos que actúan con autonomía, responsabilidad y creatividad, son aquellos orientados al desarrollo. Decía Ralph Nader que la función del líder no es tener más seguidores, sino crear más líderes.

8. Tendrás que cambiar la mirada. Podemos mirar a los demás desde la capacidad o desde la incapacidad, si los miramos desde la capacidad encontraremos personas capaces a nuestro alrededor. El mejor líder consigue que las personas se sientan capaces y no duda de su capacidad.

9. Tendrás que aprender a lidiar con las dinámicas del grupo. Conocer los grupos, sus fases, roles, disfunciones, saber como hacer para que las personas trabajen juntas de forma óptima. Es muy sencillo llevar a cabo un único proyecto, pero cuando estamos años trabajando juntos, aparecen dinámicas ocultas en los equipos, conflictos que en muchos casos destruyen una gran cantidad de energía.

10. Tendrás que tener paciencia. El liderazgo es una carrera de fondo, de nada sirve querer ir muy deprisa, actúa de forma estratégica y ves avanzando paso a paso. Como decía Shackleton, “no pierdas de vista la última meta, pero concéntrate en objetivos a corto plazo”.

Qué tengas un gran día.

Nadal y Djokovic, Australia 2012, lecciones empresariales.

A aquellos que vimos las casi seis horas de partido en la final del Open de Australia, se nos quedó, valga la expresión, la piel de gallina. Casi seis horas de partido, el Grand Slam más largo de la história. Si uno sigue de cerca la historia de estos dos Titanes, se da cuenta, al poco, de que el éxito no llega por casualidad, sino que es más bien el fruto de una lucha contra sí mismo, repleta de continuas idas y venidas, obstinaciones y dificultades. ¿Cuánto podemos aprender las empresas y profesionales de todo esto?

Si ganó Nadal o Djokovic, fue secundario (no para ellos evidentemente), lo importante fue la demostración de capacidad, aguante, resistencia frente a la adversidad de cada uno. Hay que estar muy preparado psicológicamente para no venirse abajo ante un golpe maestro de cualquiera de los dos. Rafa dice “Los partidos de tenis se deciden en los grandes puntos, la diferencia entre la victoria y la derrota, no radica en la fuerza física ni en la capacidad innata, sino en tener un plus psicológico”. Y eso es lo que pudimos comprobar ayer, sólo que el plus era tan pequeño que los aficionados, casi no lo pudimos diferenciar. ¿Cuál es tu plus psicológico?

En estos tiempos, más que nunca, hay que entrenarse para dar ese plus psicológico, una organización, un equipo que pierde un poco de moral, está muy cerca de perder también “el partido”. Se ha hablado mucho de exceléncia en las empresas, la excelencia, no tiene nada que ver con la perfección, está más relacionada, con ese plus psicológico, no importa las veces que te hayas caído, importan sólamente las que te hayas levantado. Ayer Rafa se cayó muchas veces. Sólo había que ver la cara de decepción, tan extraña de ver en Rafa, entrenado para no mostrar más que las emociones necesarias en un partido y así no dar ánimos a su adversario, pero siempre se levantó.

Hace unos instantes me llamaba mi amigo Mauro Rabadán, ex-Retail Manager de Manterol y fundador del proyecto Notoolate, me transmitía algunas palabras que quiero recordar y que también van enlazadas al épico partido ayer.

“Ahora es el momento, en lugar de pensar que ya no pueden más, que ya llevan cuatro años de crisis, sólo aquellas empresas que piensen que ahora es el momento conseguirán tener éxito”.

“Cuanto más oscuro está, es el momento más difícil, porque cuesta todavía más creer que ahora es el momento”.

Estoy al 100% de acuerdo con Mauro, con Nadal, Djokovic y con muchos otros que piensan cada día que los momentos más fríos de la noche son los que preceden al amanecer, que cuanto más oscuro está el tunel, más cerca está su salida. Conviene entrenar nuestra mente para todo tipo de retos, te aconsejo una fórmula que me funciona, los retos deportivos. Cuando realizamos algún tipo de reto deportivo interesante (es decir que nos ponga a prueba de verdad), entrenamos a nuestra mente y cuerpo para la etapa más difícil de la carrera, para el punto más difícil del partido. En el 2002, empecé una lista de retos deportivos que espero no acabar nunca, me han ayudado a incrementar mi capacidad frente a la adversidad, conocer mundo y personas de lo más interesantes, y desarrollar algo más el “espíritu Nadal – Djokovic” que todos llevamos dentro. Rutas en bici como el Camino de Santiago, Camino del Norte, Ruta de la plata, o a pié como la travesía pirenáica Cabo Higuer – Roncesvalles 99kms en tres días. En el 2012 me espera “Madrid Km.0 – Valencia”, cuatro días de MTB por camino que espero empezar pronto. No importa tu nivel, no importa tu experiencia, siempre te puedes poner a prueba psicológicamente para llegar un poco más lejos.

Aquellas empresas que tengan ese plus psicológico, o esas “pulgadas” como decía Al Pacino en el mítico discurso a sus jugadores: “La vida es cuestión de pulgadas”, tendrán más oportunidades.

¿Cuál es tu reto 2012?

 

 

 

 

Reinventando la actitud

Cada año antes de finalizar, es el momento ideal para hacer balance. Vivimos tiempos de cambio e incertidumbre, y ¿Qué mejor que evocar nuevas ideas, oportunidades, alternativas?. Hoy quiero hacer balance actitudinal, qué actitud he tenido este año y qué actitud quiero tener en el 2012.

La actitud es algo que cada uno nos ponemos, como un traje, cada día. Consciente o inconscientemente, elegimos una actitud y nos convertimos en esclavos de ella. La actitud, nos guirá durante el día y fruto de la misma, acabaremos consiguiendo unos u otros resultados, acabaremos viendo una u otra realidad.

En alguna conferencia he definido la actitud como el Software, el programa que nos hace funcionar, elegir, relacionarnos, trabajar, vivir de una determinada manera. Mientras que ocupamos una gran parte de nuestro tiempo gestionando nuestro Hardware (aspecto exterior, y físico), ¿Qué hacemos con nuestra actitud?

He podido comprobrar que aquellos directivos y profesionales con un rendimiento extraordinario, son grandes gestores de su actitud, se ocupan activamente de ella. Dice una frase “La mente puede ser un siervo fiel, pero un amo terrible”. Lo que parece obvio es que si nos dejamos gobernar por actitudes derrotistas, victimistas o pesimistas, así serán los resultados que encontremos.

Los equipos comerciales, equipos directivos, personal de atención al cliente, son vitales para el buen funcionamiento de una empresa, podríamos decir que de su actitud, depende más del 75% del éxito de la empresa.

Me gustaría compartir contigo algunas prácticas que utilizo para gestionar mi actitud, quizá alguna de ellas te suene interesante:

-¿Cuál es tu primer pensamiento al empezar el día? se consciente de que te dices, sobretodo cuando a las 6:00AM suena el despertador y a tientas por la habitación das tus primeros pasos. Elige pensamientos de aceptación, positividad, que evoquen posibilidad.

-Gestiona los pensamientos limitantes. Si estoy con un cliente y pienso “no va a adquirir mi producto”, tendré todas las papeletas para que así sea. Por lo tanto, si un pensamiento de este tipo viene a mi mente, me digo a mi mismo “ahora, no” y continuo centrado en mi cliente.

-Empieza el día con tranquilidad. Despertarte 20 minutos antes, puede cambiar tu forma de estar en el día que empieza. Mi técnica es desayunar bien, y tranquilamente (me suele acompañar en el hilo musical el canto gregoriano de los Monjes de Santa María de Poblet), luego dedico 10 minutos a meditar (obserbar y calmar la mente) y otros 10 a visualizar (focalizar mi intención en aquello que quiero que ocurra en el día).

-Lista de acciones. Cada día empieza con una lista de tareas a cumplir (he aprendido con los años a ser realista y poner aquello que al 90% de posibilidades cumpliré).

-“Primero trágate el sapo”. La primera tarea del día será la más compleja y que menos me apetezca hacer “el sapo”. Esto me ayuda a, cuando la acabe, tener sensación de éxito, de haber completado y avanzado.

-Pequeñas anclas actitudinales. La ropa es una gran ancla, viste ropa con la que te sientas estupendo/a, dentro de la formalidad o informalidad, se puede ir muy cómodo, y es fundamental para tener una actitud extraordinaria. Otra ancla es la música que escuchas, las personas con las que te relacionas o los productos que tomas para comer o beber.

-Té. El té cambió mi vida, cualquiera que me vea una conferencia o programa de desarrollo me verá acompañado de una tetera con té verde, hierbabuena y algo de azúcar. Su sabor y calidez se han convertido en una ancla para estar relajado y centrado en lo que estoy haciendo.

Y por último, disfruta del talento de los demás, búsca y encuentra a aquellos que sacarán de ti una sonrisa, admiración, lágrima de alegría, llena tu vida de momentos emocionantes. Esta mañana a primera hora tuve la suerte de ver este video, cambió mi estado de ánimo.

Felices fiestas y Feliz Navidad.

Un fuerte abrazo

César Piqueras