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No esperes, empieza hoy

Uno de los factores que nos hacen ser poco productivos es nuestra capacidad de dejar las cosas para más adelante.

-Acostumbramos a hacer planes, pero nos cuesta sin embargo llevarlos a cabo.

-Acostumbramos a tener muy buenas intenciones pero nos cuesta ponerlas en práctica.

-Escribimos objetivos, pero luego no los cumplimos.

Somos especialistas en procrastinar (dejar las cosas para más adelante), en no ponernos manos a la obra. Mi consejo de hoy lo resume el conocido proverbio “El viaje más largo comienza  con un pequeño paso”. imagen 9

Sin embargo, si acostumbras a dar ése pequeño paso, conseguirás la motivación y actitud necesarias para seguir avanzando.

-Si quieres empezar a reconocer el trabajo de los demás. No esperes a diseñar un plan. Empieza hoy. Post-it en mano!

-Si como gerente de la empresa quieres dar la bienvenida a los nuevos clientes personalmente. No esperes a tenerlos anotados en una lista para luego llamar. Según se vayan haciendo nuevos clientes acostumbra a coger el teléfono y mantener una conversación de dos minutos.

-Si quieres sacar mayor partido de las Redes Sociales en tu empresa, empieza hoy. Llama a algún entendido en la materia y te informará sin compromiso.

Si quieres mayor motivación e implicación en tu empresa, empieza por asesorarte.

-Si quieres una empresa más divertida, empieza haciendo algo divertido, celebra halloween, compra gominolas los lunes por la mañana o invita a un chocolate con churros a todo tu equipo para acabar una jornada de trabajo.

No con este post quiero quitar importancia a las fases de reflexión y planificación de cualquier proyecto u objetivos. Pero a menudo las utilizamos como excusa para no salir de la zona de confort en la que nos encontramos.

Recuerda, lo que no empieces a hacer HOY, es posible que no lo hagas NUNCA.

Da el primer paso and Keep Walking!

Mis mejores deseos. César Piqueras

No cometas el error…

No cometas el error de empezar el día sin saber que es lo que quieres conseguir. Actualmente casi todos los profesionales tenemos mucho más trabajo del que podemos hacer, lo cual hace que en muchos casos nuestras jornadas se alarguen y aún así no hayamos conseguido ser demasiado productivos.

Una de las reglas de la productividad, es empezar el día con tus objetivos en mente, para de esta forma no desviar la atención hacia otro lugar. Hay mil formas en las que desviamos nuestra atención y que te invito a evitar, algunos ejemplos te sonarán:

-Leyendo a primera hora de la mañana el correo electrónico…

-Echando un vistazo a las redes sociales…

-Yendo de un asunto a otro sin detenerse en ninguno…

-Consultando los documentos encima de tu mesa y tratando de dar solución a cualquiera de los temas allí presentes…

-Realizando la tarea con la que ayer te quedaste a medias…

Recuerda, no hay viento favorable para quien no sabe hacia donde va. Hoy día la palabra trabajo ya no significa dedicar un número de horas al día a nuestra actividad profesional, hoy día trabajar es cumplir con los objetivos que nos hemos fijado y para ello tu jornada tiene que empezar con unos objetivos en mente. Puedes pensar que después tus objetivos se van al traste cuando empiezan todas las interrupciones, imprevistos, etc… Aunque muchas de estas interrupciones son evitables, otras no lo son, y cualquiera debe dejar hueco en su agenda para que los imprevistos aparezcan, por lo que tampoco seas demasiado ambicioso/a programando tu día.

En cualquier caso, que tengas un gran día de trabajo.

 

Lecciones sobre la Adversidad

Ayer tuve la oportunidad de concretar algunas técnicas sobre Gestión de la Adversidad mientras salía a correr a mediodía, en un descanso de trabajo. Me di cuenta, una vez había recorrido los treinta minutos de ida de mi recorrido, que mi tensión había bajado considerablemente, que el calor era sofocante (impropio de está época), y que además, estaba algo desentrenado después de algunas semanas sin practicar este deporte y habiendo practicado demasiado tenis y paddle.

Son múltiples las ocasiones en la que la vida profesional y personal nos pone a prueba. El contexto empresarial en el que nos movemos, puede ser bastante difícil, complejo y adverso en algunas ocasiones y todos los profesionales necesitamos de técnicas que nos ayuden a superar las situaciones adversas, nuestras empresas lo necesitan.

Ahí van mis aprendizajes, por si te pueden ayudar:

-Una vez que te enfrentas a la situación adversa lo primero es reconocerla y saber que esta situación es atípica, que no hay otra opción que salir de ella. En mi caso tomé conciencia de mi estado y me dije que iba a utilizar dicha situación para ponerme a prueba con la adversidad, volver andando no era una opción (a no ser que mi salud corriera peligro en serio). En una empresa la técnica puede ser simplemente sacar a relucir la situación, hablar objetivamente sobre ella en foros de intercambio y reuniones.

-Una vez estás en la adversidad, cuida tu diálogo interior. En mi caso dejé de decirme “Uf… hoy no era buen día para salir a correr”, por “Estoy cuidando mi salud”. Un mensaje que me repetía constantemente en el camino de vuelta mientras corría.

-En las situaciones más críticas, desvía tu atención. En algunas ocasiones, cuando peor lo puedas estar pasando, te recomiendo elegir otros pensamientos, para que desvíen tu atención del dolor físico o mental que puedas estar sufriendo. En mi caso, pensar en siguientes proyectos empresariales, generó una cadena de pensamientos que hizo que el trayecto de vuelta fuera más sencillo.

-Céntrate en metas a corto plazo. En la adversidad, no tenemos que mirar constantemente a cuanto nos falta para llegar a nuestra meta, sino más bien centrarnos en objetivos a corto plazo. En mi caso, mi objetivo no era completar la carrera, sino más bien llegar a la piedra que en el camino estaba a cinco metros de mi, y luego a la siguiente, y a la siguiente… hasta que llegué, con muchos aprendizajes eso sí. En el viaje de Shackleton a la Antártida, este decía “no pierdas de vista el objetivo final, pero céntrate en conseguir objetivos a corto plazo”

En general tenemos mucho que aprender sobre la adversidad, el deporte genera un contexto adecuado en el que nos ponemos a prueba, pero cualquier situación de tu vida personal o profesional nos puede servir. En lugar de pelearnos con la situación adversa, aprender de ella, generar aprendizaje a través de ella. Es importante además, educar a nuestros hijos a gestionar la adversidad, pues en ella también deberán moverse en su madurez, tolerar la frustración, lo complejo, lo que no llegan a entender.

Dicen que las situaciones tan difíciles que vivimos, no son más que nuestros maestros en la vida, en todas ellas se esconden secretos sobre nosotros mismos, aprendizajes que llevaremos siempre con nosotros.

Que tengas un gran día, Un abrazo,