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15 Frases geniales de Steve Jobs en Stanford

Después de escuchar de nuevo el discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford, merece la pena extraer aquello más destacado. Son auténticas perlas llenas de sentido y belleza que pueden marcar un rumbo para cada uno de nosotros a nivel profesional y personal.

1)-Muchas de las cosas con las que me fuí topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.

2)-No puedes conectar los puntos (las experiencias significativas de tu vida) mirando hacia delante, tienes que hacerlo mirando siempre hacia detrás.

3)-Tendrás que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro, tendrás que creer en algo, tu instinto, el destino, la vida el karma o lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te dará confianza para confiar en tu corazón.

4)-Que me despidieran de Apple fue lo mejor que me pudo pasar. El peso soportado por tener éxito fue reemplazado por la ligereza de ser un principiante otra vez.

5)-A veces la vida te va a dar en la cabeza con un ladrillo, no pierdas la fe.

6)-La única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía, tienes que encontrar lo que amas. La única forma de tener un trabajo genial es amar lo que haces. Si aún no lo has encontrado sigue buscando y no seas conformista. Como todo lo que tiene que ver con el corazón lo sabréis cuando lo hayáis encontrado.

7)-Como en todas las grandes relaciones, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años.

8)-Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿Querría hacer lo que voy a hacer hoy?

9)-Las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o el fracaso, se desvanecen frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.

10)-Recordar que vas a morir es la mejor herramienta para evitar la trampa de que tienes algo que perder. Ya estás desnudo, no hay motivo para no seguir a tu corazón.

11)-La muerte es seguramente la mejor invención de la vida. Es el agente de cambio de la vida, retira lo viejo para dar paso a lo nuevo. Actualmente vosotros sois lo nuevo.

12)-Tu tiempo es limitado, por lo tanto, no lo gastes viviendo la vida de otros.

13)-No permitas que el ruido de las opiniones de los demás acabe ahogando tu propia voz interior.

14)-Ten el coraje de seguir a tu corazón y tu intuición, de algun modo, ellos ya saben lo que quieres ser. Todo lo demás es secundario.

15)-Sigue hambriento, sigue alocado

Te recomiendo leer su biografía, llena todavía más de vivencias significativas.

Que tengas un gran dia!

 

 

 

 

El anciano

Cada día consciente o inconscientemente tomo gran parte de decisiones sobre aquello que me ocurrirá ese día. Hace algún tiempo descubrí que los clientes difíciles, personas conflictivas, malas noticias, no son más que elecciones que yo realizo cada día. Es cierto que todos compartimos una visión casi única de la realidad, pero la realidad es diametralmente distinta para unas personas que para otras ¿Por qué?

Porque mediante nuestra actitud, pensamientos y sentimientos elegimos de una u otra forma unas características determinadas del entorno. Se dice que el ojo de la rana no es capaz de percibir la cara de su madre, sin embargo sí puede distinguir cambios repentinos de luz (cuando acecha un depredador) o pequeños objetos en movimiento (insectos que poder comer), lo que sin duda le ayuda a su supervivencia. Nuestro cerebro también se parece a este ojo de la rana, cada vez que creo que no se puede confiar en las personas, encuentro gente desconfiada, cada vez que decido protegerme de las personas conflictivas encuentro conflictos. Sin embargo, cuando decido ver en cada persona su mejor versión, muy generalmente la encuentro.

Esto me recuerda a aquella historia del anciano que estaba a la entrada de un pueblo.

Estaba un anciano a las afueras de su pueblo, sobre una colina,  cuando llego un viajero que le preguntó:
– Óigame señor, la gente de este pueblo, ¿cómo son?,
El anciano lo miró y le dijo: – Los del pueblo de donde viene, ¿cómo son?,
A lo que el viajero contestó: – “Son muy mala gente, no respetan nada ni a nadie”.
El anciano hizo un silencio y le dijo: – Los de este pueblo son iguales.
Unos minutos después, llegó otro viajero y dirigiéndose al anciano le preguntó.- Buen hombre, la gente de este pueblo, ¿cómo son?,
El anciano lo miró y le dijo:- Los del pueblo de donde viene, ¿cómo son?,
A lo que el viajero contestó:- “Son gente magnífica, respetables, trabajadores y buenos vecinos”.
El anciano hizo un silencio y le dijo:- Los de este pueblo son iguales.

¿Y esto que tiene que ver con nuestras empresas?

Ayer hablaba con un comercial y me hablaba de la cantidad de quejas que escucha en sus compañeros también comerciales. Yo me pregunté ¿este departamento comercial está predestinándose a encontrar problemas o soluciones, conflictos o oportunidades, escasez o abundancia?. Sin duda cuando nos orientamos a algo generalmente lo encontramos. Por este motivo te invito a llenar tu mente, tu vida, tus palabras y tu empresa de oportunidades, de nuevas opciones. Nuestras empresas necesitan actitudes que ayuden a cambiar sus realidades.

En un lenguaje victimista, en un entorno en el que abunda la queja, en una mente llena de pensamientos catastrofistas, habrá muy poco espacio para nuevas posibilidades. De ti depende crear nuevos paradigmas para la realidad que viviremos en los próximos años. Y la mejor noticia es que se contagia. ¡Empezemos a contagiar posibilidad, esperanza, oportunidad y valentía al mundo!

Mis mejores deseos.

César

 

 

El antídoto contra el odio

Solemos contrarrestar cualquier muestra de enfado, odio y rabia con más rabia, odio y enfado, pero ¿Es esa la solución? Decía Ghandi “Conviértete en el cambio que deseas ver en el mundo”. Si no deseas ver más odio, guerra, mal humor, se tú la apreciación, agradecimiento, paz y el buen humor. Creo que la única forma de contrarrestar el odio es con amor, dudo que exista otra. Cada vez que respondemos al enfado con más enfado, estamos expresando nuestro enfado contenido. ¿Por qué no transformar cualquier enfado en un sentimiento genuino de comprensión? Es costoso, lo sé. Llegar hasta ahí requiere de no pocos esfuerzos, pero quizá sea el camino hacia una sociedad que podemos llamar civilizada.

Decía la poeta africana Tolba Phanem que la forma de contrarrestar el odio no es el castigo sino recordar a cada persona quién es en realidad, como dice en uno de sus poemas “llevarlo al centro del poblado y volver a cantar su canción”, es mediante el amor que crecemos.